sábado, 3 de diciembre de 2011

Capítulo 1.2

Cogió la ropa de su armario y se fue a cambiar. Cuando terminó se fue a mira al espejo.

-Parezco un príncipe-Dijo mirándose detenidamente-, echaba de menos mirarme con esta ropa.

Salió de la habitación junto a su amigo y las dos chicas morenas se giraron y se quedaron pasmadas, después estallaron en carcajadas.

-Estáis ridículos-Dijo la chica morena llamada Caroline-.

-Vamos a compraros ropas.

-¿Cómo las vuestras?-Preguntó Jane asustada.

-Si, como las nuestras.

-Tendremos que mediros-Dijo Chad entusiasmado-.

-¿Y si las compráis al azar?

-Como queráis-Dijo Chad sin entusiasmo-, vámonos pues.

Salieron de la pequeña casa en busca de una tienda en concreto, la tienda de la vieja. Aquella tienda era especial, en ella, da igual el traje que compres, siempre será a medida. Anduvieron más de media hora hasta que Lía apareció a lo lejos, se acercaba muy deprisa y nos saludó muy nerviosa, no dijo que iba a la biblioteca a cambiar el manual y a dejar unos libros, Mark la contó que había una chica preciosa y que estaba en la pequeña casa con Caroline. Chad ya la había contado cosas sobre ella así que no hizo falta mucho más. Se despidieron con la mano y Líe pasó de largo. Después de aquella pequeña pausa anduvieron unos minutos hasta que por fin dieron con la tienda, cuando entraron en la pequeña tienda un gato enorme maulló alto y claro para avisar a la vieja bruja. Al fondo del mostrador vieron una pequeña y regordeta silueta que se acercaba lentamente.

-Mis chicos-Dijo una voz aguda y ronca-, cuánto tiempo.

-Hola Catrina-Dijeron los amigos al unisonó-, venimos a por prendas.

-¿Para vosotros?

-No, nos son para nosotros, son para dos muchachas.

-Vaya, pues veremos que tengo, pasar, pasar-Les dijo mientras le invitaba con un gesto de muñeca-, creo que tengo unos cuantos por aquí.

-Bueno, eh…-Dijo Chad avergonzado- también necesitamos ropa interior.

-También tengo muchacho ¡Ajá! Las encontré-Dijo señalando una esquina.



Las dos hermanas estaban sentadas en el sofá medio adormiladas hasta que alguien llamó a la puerta.

-¡Voy yo!-Dijo Jane.

Fue arrastrado los pies hasta llegar a la puerta, después de dudar unos segundos la abrió. Detrás de ella había una preciosa muchacha de pelo negro hasta la cintura y unos ojos verdes brillantes y preciosos, con la cara firme y hermosa, parecía un hermoso animal. Media metro setenta y vestía como todos los demás, de época.

-Vaya-Dijo ella asombrada-, pensé que ibas a ser más fea. Cuando Mark me habló de ti me dijo que eras guapísima, pero tanto.

-Oh, vaya gracias. Soy Jane.

-Yo Pyobeom, Lía Pyobeom.

-¿Pyobeom? Eso significa pantera ¿No?

-Correcto, eres una chica lista.

-Pasa.

Lía sin decir nada más dio unos pasos hasta llegar al salón, Jane vio que se movía como un felino cazando a un pequeño sr indefenso, parecía más bien, una pantera. Cuando vio a Caroline la reconoció enseguida y la contó todo lo que la había dicho Chad sobre ella. Jane se quedó pensado en como Mark había podido contarle algo sobre ella a Lía si ni siquiera habían pasado un día juntos, al mejor se lo dijo mientras yo estaba dormida en la furgoneta o cuando Chad me llevó a aquel sitio extraño donde había reconocido a Mark. Pero era muy extraño. Jane estuvo como veinte minutos dándole vueltas al asunto, mientras que Lía y Caroline seguían hablando como cotorras.

-¿Cómo lo has sabido?- Dijo Jane desesperada- Lo de Caroline vale, ¿pero lo mío?

-Mark y yo compartimos una especie de vínculo y… bueno vale me lo he encontrado antes.

-Ya me parecía a mí.

Entonces las dos chicas empezaron a reírse a carcajada limpia. Jane sentía como si se conocieran desde niñas y ahora estuvieran recordando momentos, esta chica la daba buenas vibraciones. Después de estar hablando un largo rato, Lía le preguntó algo a Jane que la desconcertó por completo.

-¿Cómo que si estamos registradas?-Dijo Jane desconcertada- Yo… buen, las dos, ninguna de las dos estamos registradas.

-¿Y tenéis ropas?-Preguntó con interés.

-Eh… bueno han ido a comprarlas, no querían que saliéramos.

-Claro, llamaríais mucho la atención-Dijo mientras sacaba un pequeño libro de algún lugar que Jane no podía encontrar-, mirar, esto es un libro, pero no es un libro cualquiera, es el manual, por así decirlo de Redurns. Está escrito en idioma normal, vamos el que vosotras, las brujas y los vampiros utilizáis habitualmente y luego está en código antiguo de los cambiantes, los hombres lobo no son cambiantes, tenerlo en cuenta. Sin encontráis algunos corres todo lo que podáis para poder escapar, sino te matará, porque los hombres lobo no son conscientes de sus impulsos, en cambio, yo por ejemplo, cuando me transformo sigo siendo  yo misma pero más mona y suave-Respiró hondo y siguió-. Las brujas también tienen su propio código pero solo ellas lo saben, nadie que conozca, que no sean brujas claro está, lo saben.

-¿Y qué hay de los híbridos?-Preguntó Caroline con entusiasmo.

-Los híbridos son una especie impura creada por las brujas, al igual que un vampiro corriente no es ni una raza pura ni una raza impura.

-¿Qué clases de vampiros hay?-Preguntó esta vez Jane.

-Vale, es lo último que os voy  contar. Los vampiros lamia son los vampiros que crecen, comen y se reproducen, pero son inmortales como el resto de los vampiros, los lamias llevan generaciones existiendo, incluso antes de que crearan Redurns. Pero no antes que los híbridos o las brujas. Las brujas fueron las que crearon a los vampiros, en concreto a la familia principal, la familia Owen. Y ya no os cuento más, es demasiada información para digerir.

Después de la instructiva charla de Lía, Jane y Caroline le pidieron el libro o manuscrito o lo que quiera que fuese aquello para ver el código de los cambiantes. Era lo más extraño que habían visto en su vida. Esto era muy extraño para Jane.

Todo ha sucedido deprisa y sin tiempo para digerirlo-Pensó jane angustiada-, tengo miedo Mark.



-Bueno chavales-Dijo la vieja Catrina- ¿Tenéis todo lo necesario para las muchachas?

-Creo que sí-Dijo Chad inseguro-, vámonos Mark.

-Adiós Catrina-Dijeron los dos al unísono otra vez-, gracias por todo.

-Volver pronto mis niños-Dijo Catrina mientras una sonrisa joven y deslumbrante asomaba en su cara-, adiós.

Catrina me cae bien-Pensó Mark mientras iban de camino hacia la pequeña casa-, es una bruja bastante testaruda pero es muy agradable.

-¿Qué crees que habrá hecho Lía?-Preguntó Chad.

-Dijo que se iba a la biblioteca central a dejar unos libros y a cambiar su manual que estaba bastante viejo.

-Conociéndola seguro que está en la casita asustándolas un rato.

-Vayamos rápido, no quiero que la pase nada.

-¿La pase?

-Las pase…

-A la de tres.

-Una, dos y…

-¡Tres!-Gritó Chad mientras los dos empezaban a correr a gran velocidad.

Mark notaba como el asfalto se fundía a sus pies mientras este corría. Cuando corría se sentía libre, incluso llevando una bolsa enorme de ropas para Jane que le habían costado 5.000 piedras. Chad, a su lado estaba incluso más feliz que él, hacía mucho tiempo que no estaban así de bien los dos-Desde que éramos niños- pensó Mark.

Tardaron menos de la mitad que habían recorrido hacia la puerta, a los 5 minutos ya estaban a una manzana y desde allí siguieron andando sin decir nada, en silencio. Son esos silencios que no te sientes incomodo, es como si nos entendiéramos sin ninguna palabra. Cuando llegamos a la puerta de aquella casa Mark se paró en seco, respiró hondo y se arregló un poco el pelo. Después paró de respirar y llamó a la puerta.

-¡Voy yo!-Dijo Jane al otro lado de la puerta- ¡Espero que se Mark! Y… Chad claro está.

¿Me ha dicho a mi?-Pensó Mark eufórico- ¿Solo a mi?

Sonaron un par de candados acto seguido la puerta se abrió y Mark y Jane se miraron directamente a los ojos, parecía como si se hubiera parado el tiempo en aquel mismo instante, se miraron fijamente como si estuvieran conectados.

-He traído tu ropa-Pensó Mark intentando que le llegara a Jane-.

-Eh… gracias…-Pensó ella.

-Tierra llamando a Jane-Dijo Caroline sarcástica-, oye ¿Estas?

Jane aturdida agitó la cabeza y dejó de mirar a Mark molesta, hizo un gesto con la cabeza y les dejó pasar. Los dos dejaron la mercancía en el sofá t Caroline, entusiasmada, propuso hacer un desfile de vestidos pero Jane se negó en rotundo, lo único que hizo fue tomar lo primero que pilló de la nevera, después rebuscó en la ropa que había traído Mark, se despidió de Lía, ya que se iría pronto y después se fue a la habitación donde Mark había dicho que podía dormir ella sola. Cuando Jane se metía en la cama un par de lágrimas cayeron por sus mejillas e intento retener las demás todo lo que pudo hasta que el sonido del salón cesó y sonó la puerta de entrada, entonces dejó caer todas la que había retenido y más que se iban creando mientras que su tristeza crecía. Jane no paraba de preguntarse cosas como ¿Qué hacía allí? ¿Por qué estaba ella allí? ¿Por qué justo ella? Y la peor de todas ¿Qué le hacia aquel muchacho para dejarla indefensa cada vez que la miraba? Esas eran preguntas sin respuestas como una millones más. Estuvo llorando más o menos dos o tres horas hasta que alguien llamó a la puerta.

-¿Quién es?-Preguntó Jane entre sollozos.

-Yo-Dijo Mark-¿Puedo pasar?

-No-Dijo Jane mientras el ya entraba en la habitación-, vete.

-¿Qué te pasa?-Dijo mientras se sentaba en la cama y la acariciaba el pelo- ¿Por qué lloras? No quiero que llores.

-Se sincero ¿Qué hago aquí?

-Puede que sea cosa del destino Jane.

-O puede que no.

-Jane, me has hecho sentir como nunca nadie lo ha hecho nunca. No sé lo que me pasa estos días pero me siento muchísimo mejor estando a tu lado-Dijo mientras ya se iba-.

-No te vayas, pasa la noche conmigo.

-De acuerdo.

-Mañana ayúdame a ponerme el corsé.

-Encantado-Dijo mientras se metía en la cama-.

Despues de que Mark y Jane estuvieran en la cama, Jane medio dormida, abrazó a Mark con fuerza y el le pasó el brazo por encima y los dos se quedaron dormidos abrazados.

1 comentario:

  1. Tu historia es bastante entretenida e interesante. Me gusta, la verdad.:)
    Bueno, si puedes echarle un vistazo a mi blog ahí llevas, no olvides dejar tu comentario!:3
    astrangewaytofeel.blogspot.com

    ResponderEliminar